Entonces vio su presente como la Nada de la Historia Interminable pero al revés, generando a su paso el mundo en vez de comérselo. Atrás ya no existía y delante aún no se había hecho. Fue un instante breve, pues pronto sintió de nuevo la sutil tensión de la mente generando la corriente sensación de yoidad. A veces, en esa transición, en esa caída hacia el mundo ordinario, veía por un momento la legión de máscaras latentes, esperando la ocasión propicia para saltar sobre su cara. De común, a pesar de ser poseído por una máscara, tendía a darse cuenta de ella, lo cual le generaba una sensación de impotencia que sólo superaba cuando aflojaba la tensión, cuando se soltaba, y entonces la máscara se ablandaba y resbalaba de nuevo a su inmundo cubil...
mó — 26-10-2005 22:33:38
Gabriel — 26-10-2005 23:01:11