
"...aquí y ahora. Pero un aquí y ahora efectivos. Lo demás es ficción. No los pienses, no discurras sobre estos conceptos. Siéntelos. Está al alcance de tu mano. Piérdete en este momento aquí mismo, fúndete, disuélvete, dilúyete, desaparece, conviértete en atención, en conciencia que se observa a sí misma. Siente cómo cada momento es el nodo de las infinitas posibilidades... o mejor, siente cómo no existe cada momento, sino el momento, ese del infinito aquí y del eterno ahora. Y experimenta cómo entonces empiezas a dudar de lo que siempre has creído que eres y empiezas a reconocer que lo que crees que eres es tan sólo un recuerdo de ti mismo. Cuando estás, no estás. Hay sólo atención, sólo conciencia..."
Yun, que hasta ese momento se estaba lamiendo la zarpa para humedecerla, para después frotarla repetidamente sobre su cabeza, levantó la vista. Sus pupilas alargadas estaban dilatadas debido a la escasa luz. Se quedó allá un momento, mirándome. Movió los bigotes y, como si aquello no fuera con él, continuó lavándose.
"Bueno... y a ti ¿qué te voy a contar?".
To — 18-11-2005 13:59:30
Gabriel — 18-11-2005 17:19:35
mó — 21-11-2005 09:35:01