El forista Punto Ar pone de manifiesto con esta intervención el nivel de madurez de la justificación teísta media. Con su mordaz manera de exponer la situación revela la necesidad de una revisión seria sobre los conceptos teológicos de primer orden. Se hace necesaria una revisión de la influencia de la tradición y de la cosmovisión mítica en la que se hacen casi indistinguibles los elementos alegóricos. Superar la cuestiones que su comentario suscita ha de revertir inevitablemente en una comprensión más amplia, ecléctica y profunda del hecho religioso.
Os dejo con la para mí estupenda intervención de Punto Ar:
Eso nunca lo pude entender. Llegás a Dios por "alguna razón que te pone en contacto con él". ¿Qué le pasa a este Dios que se pone en contacto con algunos sí y otros no? Los que no se "ponen en contacto" o "lo sienten" o "lo viven", lo "pierden". Se me hace parecido a los extraterrestres que contactan seres humanos aislados en parajes aislados para darles mensajes que estos humanos (generalmente con muy buena voluntad y muy pocas luces intelectuales) deben comunicar al resto de la humanidad. Me parece un método muy ineficiente y sujeto a malas interpretaciones. Si Dios quiere manifestarse como Amo y Señor de TODO, ¿porqué no utiliza métodos directos que lleguen a todo el mundo? ¿Tiene que hablarle a escondidas a un pastor mal llevado covirtiéndose en una zarza (etc.), para que él le cuente todo a los demás?
¿Y a cuáles demás? porque muchos vivieron antes y después de este hecho sin enterarse de la existencia del "único Dios verdadero". Esto no lo entendí de chico ni ahora a mis 42. Como método de transmisión de la verdad parece sumamente ineficiente e injusto, por no decir estúpido. Porque si no sabés no te salvás, pero si nadie te avisa, el mismo Dios te está cagando. ¿O el paraíso está lleno de los pecadores y no pecadores que vivieron antes de Moisés, los profetas, Jesús, los evangelistas, etc. (o fuera del limitadísimo alcance geográfico de este grupo) como compensación porque "no sabían lo que hacían"?
Tampoco me cerró nunca el precepto "divino" de "hacé lo que quieras, pero si lo que querés no me gusta te reviento". Libre albedrío las pelotas. Mientras tanto, tengo que creer que los que hacen lo que no se debe (matar de a miles, por ejemplo) con total impunidad, reciben algún tipo de castigo en algún otro lado. Lástima que los que vuelven de la muerte ( ) sólo nos cuentan de la parte luminosa. ¿Alguno vió alguna vez cómo pagan los hijos de puta que mueren impunes? Hasta donde hemos visto, no hay otro lado donde se premie ni se castigue. Si hay otro lado, cuando muera me enteraré. Por ahora, ningún Dios se ha dignado darme una señal inequívoca. Y si es DIOS debería poder dar una señal inequívoca de su existencia, y no esas vaguedades del tipo "si no lo sentís es que no te has acercado a él". ¿Cómo voy a acercarme a algo que no pinta por ningún lado?
Quien quiera creer, que crea, pero que no me llame soberbio mientras me escupe en la cara que él (o ellos) tienen conocimiento de la verdad absoluta.
Creo que me bandeé un poco, pero andaba con ganas de escribir sobre esto.
Gracias por la paciencia.
Esteban — 03-01-2006 00:25:51
Gabriel — 03-01-2006 12:28:31