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La conciencia inevitable II

Archivado en General • Fecha: 04-01-2006 13:19:33



Hay mucho catastrofista que observa aisladamente los asuntos que justifican su desesperanza y falta de confianza en el ser humano: que si guerras, crímenes atroces, destrucción de la naturaleza, pérdida de los valores tradicionales (!!)... Pero a mí se me hace inevitable pensar que todo ocurre como tiene que ocurrir si es que esto de la conciencia es una cualidad que inevitablemente tiene que surgir en la evolución de un universo. Efectivamente el hombre es un ser que se caracteriza entre otras cosas por romper el equilibrio con su medio. Es una consecuencia necesaria de su devenir consciente. Precisamente un ecosistema se basa en un equilibrio armónico, inconsciente y mecánico de sus partes. El destino de una especie en particular no consiste, en contra de lo que muchos tieneden a pensar, en sobrevivir a toda costa multiplicándose hasta el extremo de sus posibilidades. Dentro de un sistema equilibrado todas las especies, tomadas como partes, se relacionan de forma que el equilibrio sea perfecto. Si aumenta demasiado la población de una especie por encima del punto de equilibrio, el sistema se reorganiza para recuperarlo. Si cambian las condiciones ambientales (atmosféricas, geofísicas...) las especies se adaptan, evolucionan, aparecen y desaparecen al son de los cambios, en perfecta armonía. Así, todo lo que se da en un ecosistema es determinado y necesario. Permanece lo que armoniza con las leyes del sistema y conforme evoluciona, evolucionan a su vez sus partes.
Ahora bien, surge el hombre y, cuando es capaz de darse cuenta con cierta perspectiva de la cualidad de su influencia en el medio, tiende a llevarse las manos a la cabeza.
Pero yo propongo una visión más optimista: acorde con la idea de que permanece lo que armoniza con la evolución del sistema, el desequilibrio que apreciamos en el medio por influencia de la característica de conciencia del ser humano es necesario. No hay posibilidad de evolución consciente sin alteración del medio.
Veámoslo así: el sistema evoluciona de forma que permite en un momento dado la aparición de la conciencia. Hasta ese punto, las estructuras se organizan en función del sistema, pero a partir de ahí, el sistema se organiza en función de la estructura a la que ha acabado dando lugar: el ser humano como depositario de la conciencia.
El hombre, al contrario que cualquier otra manifestación vital, se multiplica por encima de la capacidad contingente de nuestro planeta, pero a la par transforma el medio y emplea sus recursos de manera que el sistema no lo aniquile: es como si en el sistema encajase de forma armónica el que se asiente y potencie la característica de la conciencia. Aunque debido a nuestra escala y longevidad no nos percatemos, el sistema reequilibra la influencia humana. Si ésta fuese perniciosa o incompatible con las fuerzas que determinan la evolución del sistema, éste se encargaría de tomar las medidas adecuadas mediante los reajustes determinados por las fuerzas. Pero si el hombre permanece a pesar de su influencia en el medio, es porque es afín a la evolución del sistema.
Somos 6000 millones de seres humanos y la cifra va en aumento. Es posible que para cuando el planeta no de más de sí en espacio y recursos existan colonias en la Luna o en Marte ¿por qué no? Precisamente esta perspectva denota la idea del ser humano y su conciencia como parte necesaria de la evolución del sistema. Son inevitables, dadas las circunstancias de superpoblación, los dramas de los que los pesimistas existenciales se lamentan. Somos muchos, lo cual también es necesario para que haya multiplicidad de frentes de tanteo evolutivo abiertos para la continuación del desarrollo del sistema en base a esta nueva característica de la conciencia. Por supuesto que podemos hacerlo mejor... pero hasta ahora el hombre, en virtud de su conciencia, ha conseguido prolongar su longevidad muy por encima de su necesidad biológica (senectud), así como crear estructuras y un dominio tal del medio que le permitiría sobrevivir a catástrofes inimaginables. Sí, a costa del medio... pero si el hombre permanece, es porque contiene algo útil y bueno para el conjunto. Quizá, después de todo, sí que estemos yendo a algún lado...

Escrito por Gabriel Incertis Jarillo
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Comentarios

  1. Gabi, de verdad crees que tenemos derecho a dominar el medio? qué sería del ser humano si existiese aún algún depredador por encima nuestro en la cadena?

    La verdad es que sí.... creo que tanto Gaia (catástrofes naturales, enfermedades, plagas...) como la propia conciencia del ser humano (y sus guerras)... se encargan (poco a poco) de mantener el equilibrio, pues sí, somos muchos.... pero sobre todo, lo que es realmente malo, es que todos estamos faltos de empatía

    Recuerdas...? “Existe un paralelismo entre complejidad y conciencia”
    Delfgaauw (1966)

    mó — 04-01-2006 15:50:53

  2. Claro Mó, entiendo ese lamento: ¿con qué derecho dominamos el medio? Pero quiero trascender toda ética y toda moral y me ubico en una posición quizá muy mecanicista, pero la preciso para poder conciliar en mi comprensión el machaque continuo al que el hombre está sometiendo a su entorno. Voy al hecho de la "conciencia" del hombre (y con esta me refiero a la conciencia ordinaria, no al estado superior meditativo) es incompatible con una ecología del medio. El medio guarda un equilibrio garantizado por la interactuación mecánica e inconsciente de sus elementos. Pero cuando surge un elemento consciente de sí y por tanto de su muerte individual, aparece el fenómeno de la transformación del medio. Es un nivel de complejidad superior al del medio desarrollándose mecánicamente. No puede evolucionar una conciencia en un entorno de equilibrio total del medio. El hecho de la conciencia rompe el equilibrio y sube toda la ecuación un nivel. Conciencia=complejificación. Profundizando un poco más allá: si bien en general la especie humana está carente de empatía con respecto al medio en el que existe, las fuerzas del sistema se encargan de alguna manera de que seamos muchísmos para que exista la posibilidad de evolución hacia un nivel superior en el que se conjuguen de forma armónica conciencia y medio.
    Quizá, al ser nosotros una de las variables de la nueva ecuación, seamos incapaces de apreciar el mecanicismo que hay detrás del proceso. Es posible que el padecimiento de Gaia sea simplemente un estadío necesario e inevitable en la gestación y maduración del fenómeno de la conciencia.
    Por supuesto, generar un discurso consciente sobre este hecho es una forma de empezar a recuperar la empatía ecológica por el medio pero esta vez desde la conciencia...

    Gabriel — 04-01-2006 17:30:05

  3. Otro punto importante: sin conciencia, no hay percepción de desequilibrio

    Gabriel — 04-01-2006 17:59:14

  4. Permiso, me gustó mucho esta reflexión. Quisiera agregar además unas observaciones que se me ocurrieron en cuanto a la conciencia y el medio.
    Estoy de acuerdo con Mó en que a la humanidad le falta empatía para tratar con el medio. Ahora, yo planteo lo siguiente: ¿el medio se concientiza? ¿somos nosotros la conciencia del medio? con esto apunto a que podemos ver a la humanidad como la manifestación conciente del medio el cual se está simplemente transformando. Una visión unificadora, por así decirle, donde el medio deja de ser un medio para convertirse en una única manifestación. Pero mientras escribo me pregunto...¿manifestación de qué? ¿de Dios? ¿de la conciencia evolutiva?.
    En fin, les paso la posta para seguir.

    Un saludo

    Tonchis — 07-01-2006 22:46:32


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