Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

La Espiritualidad, patrimonio del Ser Humano

Archivado en Reflexiones que no van a ninguna parte • Fecha: 16-04-2006 15:24:58

El cristianismo católico, apostólico y romano tiene entre sus características el ser exclusivista con respecto a la verdad, como en la faceta ortodoxa de las demás religiones.
El católico ortodoxo se arroga la verdad que ha mamado, como el musulmán ortodoxo hace con su verdad.
Los que profesan esta mentalidad tienen serias dificultades por defender su verdad de forma rigurosa y objetiva ante el hecho de que principalmente asumen dicha verdad porque nacieron en el seno de un determinado contexto espiritual.
No creo que cabalmente los que así piensan duden en el fondo de que si hubiesen nacido en otro contexto cultural, habrían igualmente asumido la opción espiritual con la que allí hubiesen sido educados.
Esto no implica la invalidez de la religión con la que se identifican pero sí de su exclusividad como verdadera.
Así, la opción por la que principalmente se opta es la contextual. Prácticamente no se tiene elección y si una opción espiritual se asume sin una perspectiva global de la espiritualidad en el género humano en sus diversas manifestaciones culturales, se acaba por defender a capa y espada una verdad incompleta, pues obvia el hecho de que así lo hace por causas contingentes. De hecho, una verdad así defendida se torna con facilidad en una "falsa verdad", es decir, en una mentira.
Si la espiritualidad observada globalmente es una característica inherente al género humano, entonces cada una de las manifestaciones espirituales tiene un punto en común con las demás, una esencia que florece inevitablemente en todas las culturas, aunque adquiriendo diversas formas en concordancia con sus características contingentes.
Por ello hay que reconocer que la esencia no está en la manifestación contextual, sino en el hecho de la espiritualidad. Cada manifestación es así un camino abierto de aproximación a una verdad común, es decir, a la Verdad, por lo que si terminan por autolegitimarse mediante la exclusividad e incluso la anulación de la validez de otros caminos, se tuercen y pierden la senda de la esencia, dirigiéndose hacia una ilusión, un espejismo.

Visto el tema del Evangelio de Judas desde esta perspectiva, resulta ser un documento muy interesante que seguro que puede aportar mucho al conocimiento espiritual en general, más por el contenido esotérico que por el ciertamente morboso dato de la presunta inocencia de Judas. ¿Por qué no debería ser ésta una posibilidad? Los Evangelios canónicos se escriben desde una perspectiva doctrinal particular, contándose lo que se quiere contar de la forma en que se quiere contar. Los llamados evangelios gnósticos también lo hacen, así como el resto de apócrifos. ¿Van a ser doctrinalmente -e incluso históricamente- más falsos sólo por el hecho de que no pasaran el filtro de unos criterios determinados por causas contextuales, en las que existían muchos intereses no únicamente espirituales?, ¿cómo se puede seguir lúcidamente exclusivizando la verdad en una manifestación contingente determinada?

Escrito por Gabriel Incertis Jarillo
(0) Comentarios • (0) ReferenciasPermalink


Referencias (URL para referencias)


Comentarios


Comentar



Recordar datos




ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Peliculas terror