Podría ser éste el acrónimo de una hipotética Asociación Valenciana de Materos No Americanos. No seríamos en principio muchos, pero al menos podríamos matear de vez en cuando con alguien para variar. Lo de "no americanos" no pretende discriminar -cualquier americano sería bienvenido- pero el fin sería el de popularizar esta estupenda infusión más allá de sus límites autóctonos.
A pesar de ser el mate una de las tradiciones más características y autóctonas de Paraguay, Argentina, suroeste de Brasil, Bolivia y Chile, es decir, de un cacho importante de Sudamérica, no es muy conocida entre los españoles. De vez en cuando alguno lo reconoce y te mira con divertida curiosidad, pero lo habitual es el gesto de extrañeza. Prepararse un mate "a la uruguaya" en el metro, por ejemplo, es contemplado por muchos viajeros como la perversión de un yonqui metiéndose un chute exótico sin ningún pudor. Bueno, allá ellos, no saben lo que se pierden. La Ilex paraguariensis da buen rollo...
Yo conocí el mate gracias a Esteban, mi primer amigo argentino, el cual me transmitió el vicio y el arte, por ese orden. En cierto sentido Esteban vendría a ser mi Obi Wan de las artes materas.
Me tomé muy en serio las peculiaridades de su preparación. No es algo en principio sencillo y hay que preparar muchos antes de lograr una maestría más o menos decente. Internet me sirvió de mucha ayuda, como en su tiempo me sirvió para aprender a tocar el didgeridoo.
Hay muchos factores que influyen en la calidad del mate: la yerba, la temperatura del agua, la posición de la bombilla, la forma de cebar (añadir el agua).
Un mate deja de ser bueno cuando:
a) se ceba con agua demasiado tibia o demasiado caliente. En el primer caso la infusión no se realiza correctamente y en el segundo se lava demasiado rápido.
b) se tapa la bombilla. La bombilla es un canuto metálico con un filtro en el extremo por el que se absorbe la infusión. La norma de no tocar la bombilla con la mano, además de por razones higiénicas, tiene que ver con el hecho de que se puede tapar con facilidad y el mate se puede convertir en un suplicio. Yo he aprendido a medir también la calidad de mis mates por este parámetro. A veces se tapa porque la yerba se hincha al absorber agua y obtura el filtro. Para evitar esto se suele aplicar un poco de agua tibia en la zona donde ensillaremos posteriormente la bombilla. Así, la yerba está ya hinchada cuando ensillamos y la bombilla no se tapa.
c) no tenemos cuidado al cebar. Lo mejor es aplicar un chorrito siempre en la misma zona (donde se ubica la bombilla) suficientemente largo para que la yerba se levante y haga espumita (un indicativo de una buena cebada, vaya). Hay que procurar siempre dejar seca la yerba de la parte superior. Así gozaremos del mate durante más tiempo.
Y bueno, si os molestáis en indagar por la red, podréis conocer las bondades de esta yerba que no es yerba (son las hojas de un árbol realmente), cómo prepararlo correctamente (veréis que existen diversas escuelas), qué tipos de yerbas hay, etc.
Y por supuesto, podéis consultarme cualquier duda acerca de su preparación. También os puedo racomendar yerbas.
Os dejo un link completito donde podréis conocer la historia de esta tradición, así como todos los pormenores sobre su consumo.
Rafa — 05-05-2006 17:10:47
C. — 05-05-2006 19:16:29
Gabi — 05-05-2006 19:33:44
Esteban — 06-05-2006 02:54:12