El Evangelio de Judas y el Canon de las Escrituras
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Cosas que pasan • Fecha: 12-06-2006 18:49:18
Por Bart D. Ehrman, Ph. D., profesor de la cátedra James A. Gray y director del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill y experto en paleocristianismo.
Se trata de un fragmento de su ensayo "La cristiandad alerta: La visión alternativa del Evangelio de Judas" publicado en "El Evangelio de Judas, del Codex Tchacos" (2006, National Geographic Society).
A la vista de sus ásperos ataques contra los guías de la iglesia protoortodoxa -antecesores de Ireneo y otros teólogos con ideas semejantes que desarrollaron el modo "ortodoxo" de entender a Dios, el mundo, a Cristo y la salvación- no sorprende que este Evangelio de Judas nunca tuviera ocasión de ser incluído en nuestro Nuevo Testamento. ¿De dónde sacamos nuestro Nuevo Testamento, con sus cuatro evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, y por qué unos cuantos escritos cristianos llegaron a estar incluidos en el canon pero muchos otros (como el Evangelio de Judas) fueron excluidos?
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Escrito por
Gabriel Incertis Jarillo
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Rafa (Mr. Copepodo) y yo lo vimos en uan de las casetas de la feria del libro, casi nos da un ataque de risa, eso si es que es sacar partido al filón Da Vinci, ¿no crees?
Alfie — 13-06-2006 19:56:16
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Ciertamente los editores aprovecharon la estela Da Vinci para sacar rédito comercial a este texto y además doy fe de que al menos la edición española se ha estrenado a correprisa: abundan los fallos tipográficos e incluso la página 91 no existe. En su lugar hay otra 81.
No obstante opino que no hay que menospreciar el valor intrínseco de este texto. Veo que la novela de Dan Brown se ha convertido en una especie de rey Midas que convierte en mierda todo lo que tenga que ver con el debate sobre el cristianismo en los albores del s.XXI, contaminando incluso el valor de un hallazgo comparable a los códices de Nag Hammadi o los manuscritos del Mar Muerto, como es este códice Tchacos en el que se incluye el Evangelio de Judas.
Sí, creo que no es casualidad la coincidencia temporal de la publicación del Evangelio de Tomás y el "boom Da Vinci" y que por ello no creo que sean conscientes los editores de hasta qué punto han podido afectar con esto al interés intrínseco del hallazgo.
De todos modos, dado el bagaje del códice en los últimos 30 años, era inevitable que su publicación fuera por estas fechas, aunque visto lo visto habría sido más prudente esperarse a 2007.
El códice no cayó en manos seguras hasta 2000 ó 2001. Entonces ya se encontraba altamente deteriorado por el maltrato al que fue sometido por anticuarios y corredores de antigüedades insensatos y codiciosos durante el último cuarto del siglo XX.
Como documento histórico sobre el cristianismo gnóstico sético es de un valor incalculable. Y su contenido doctrinal es de los que me gustan: altamente escandaloso para la Iglesia.
Pero no es muy difícil que cualquier texto cristiano que se descubra tardíamente resulte altamente escandaloso para la Iglesia, pues ésta ha configurado su doctrina en un espectro bastante estrecho de lo que fue la relativamente abundante literatura cristiana de los cuatro primeros siglos de nuestra era.
Sólo quería remarcar que antes de que Dan Brown publicase su novela en 2003, el códice Tchacos ya había llegado a manos de la fundación Mecenas unos años antes, momento en el que se dan cuenta de que El Evangelio de Judas que contiene es al que se refería el protoortodoxo Ireneo de Lyon en el año 180 en su "Contra las herejías". La conexión entre este Evangelio y la novela de Brown es de índole mediática. Hasta 2000 ó 2001 los investigadores no sabían exactamente con qué clase de texto estaban tratando. Durante los 5 útimos años han estado trabajando en su recomposición y traducción, tiempo en el cual Dan Brown escribió su novela y en el que se hizo la película.
Y ya que se iba a publicar El Evangelio de Tomás de todos modos, me imagino a los editores frotándose las manos por la bendita coincidencia y después apurándose por concluir una edición.
Si bien, como dije antes, se nota un poco que se ha publicado con prisas, el libro es interesante. Contiene una introducción al Evangelio, el propio Evangelio, una interesante descripción de la historia del códice Tchacos y sus desventuras a finales del s. XX escrita por Rodolphe Kasser Ph. D. de la Facultad de Letras de la Universidad de Ginebra y experto en copto, el ensayo "La cristiandad alerta" parte del cual he transcrito en el post y un par de ensayos más: "Ireneo de Lyon y El Evangelio de Judas" de Georg Wurst y "Judas y la conexión gnóstica" de Marvin Meyer Ph. D., gran experto en gnosticismo y paleocristianismo.
Investigando por ahí veo que no son unos cualquiera. Sus aportaciones sobre los manuscritos de Nag Hammadi son inestimables.
Y bueno, a pesar de lo chabacano que parezca todo el asunto este Da Vinci, como sugerí en Diario de un Copépodo, creo que es incluso sano que se haga "religión-ficción", que se cuestione todo lo que nadie se había atrevido a cuestionarse abiertamente hasta estos tiempos, que se derrumben los dogmas que ciegan y no permiten ver, que se hagan sátiras sobre los dictadores de la existencia. No se me caen los anillos por admirar a los Dan Brown que sin duda continuarán floreciendo en los próximos tiempos. Precisamente aprovechan que por fin se puede cuestionar sin que te metan en la hoguera. Y fantasear en aquellas inmensas lagunas históricas que la ortodoxia nos quiere hacer ver como cerradas y clarísimas.
Quién sabe, igual hasta yo me pongo a hacer literatura de religión-ficción a lo Brown...
Una cosa: ¿a que nadie ha puesto el grito en el cielo por los evidentes atentados contra la ortodoxia científica que ha perpetrado la literatura y el cine de ciencia-ficción desde el s. XX? Gabi — 13-06-2006 21:16:09
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