Cierta noche con David en casa de Amparito, habiéndose presentado por allí Toni, Raúl y Neus, la amena conversación derivó en la anécdota que un día oí de mi padre sobre un autor francés que había escrito dos curiosas novelas: una con ausencia total de la letra "e" (la vocal más común en la lengua francesa) y otra usando exclusivamente esta vocal. Tras los clásicos comentarios escépticos intentamos jugar un poco con nuestra lengua construyendo frases con sentido pero imponiendo restricciones de este tipo.
Se me ocurre: "Mamá va a Las Atarazanas a aparcar la tartana. Las ranas, bravas, cantan a la mañana. Nada más arrancar pasan las majas galanas. Las faldas lanzan salvas, manan las babas."
Nuestro ejemplo aquel día recuerdo que fue más obsceno (y además empleamos la vocal "e"), pasamos un rato genial de risas hasta la lágrima a mandíbula batiente, bazo dolorido y culo partido, pero de todas formas concluímos que se podía. Efectivamente se pueden elaborar largas parrafadas con sentido imponiendo restricciones lingüísticas como limitar el uso de vocales.
Hoy, leyendo sobre palíndromos gracias a una entrada en el recién nacido pero estupendo y recomendado blog "osrevnI etnatibaH lE" (El Habitante Inverso escrito al revés) me entró la curiosidad por buscar algunos ejemplos tan impactantes como los que se citan en "osrevnI etnatibaH lE" y me topo con lo siguiente:
"Otra familia de técnicas de -afectar la- escritura se resume en imponer reglas del tipo: utilizar únicamente una sola vocal, escribir sin utilizar cierta letra o letras. El ejemplo más claro de esto lo constituye la novela de Perec La disparition, en donde está totalmente ausente la letra e, la más común en todas las lenguas latinas."
Oh, oh, "La dispartion" de Perec. Entonces me viene a la memoria aquel comentario de mi padre. Me pongo a guguelear y me encuentro con este artículo sobre la misteriosa aparición de tres "e" en una reciente edición de La dispartion de Perec. Por supuesto los editores corrigieron la falla, pero los abundantes fans freakies de Perec ya andaban detrás de la anecdótica edición y sus blogs se llenaron de especulaciones sobre el retorno de la "e".
Acerca del retorno de esta vocal, en este artículo continuamos leyendo: "Con los años vinieron textos de menor importancia. Algunos casi juegos, como Les Revenentes, (en correcto francés sería les Revenantes, "los que regresan") en el que casi a modo de venganza Perec sólo se permite el uso de una única vocal …la "e" que, claro, regresa. Es, curiosamente, del corpus de esta novela que Perec rescata la frase más bella que jamás haya escrito: "Je cherche en même temps l'éternel et l' éphèmere" (busco al mismo tiempo lo eterno y lo efímero)"
Genial, así que por fin le puedo poner un nombre al misterioso autor que se halla detrás de tales curiosas hazañas lingüísticas sin que me lancen escépticas miradas. Siempre queda mejor un "¿Conoces a Perec?, ¿cómo que no?, caray, así va el mundo: pues escribió blablabla" que un "mi padre me contó que hay un autor francés que blablabla".
Para terminar, un curioso apunte que podemos leer completo en el mismo artículo: "Cuando el 3 de marzo de 1992 Tomás Eloy Martínez escribió en la revista Primer Plano que La disparition era un texto imposible de traducir, seguramente ni sospechaba que en ese mismo momento y desde hacía dos años, un equipo de cinco traductores nucleados en la Universidad Autónoma de Barcelona trabajaba en la extraña adaptación de esta novela al Castellano. Claro, en el original francés, el texto de Georges Perec incorpora todas las vocales menos la "e". Pero en su traducción, el equipo optó por eliminar ya no la "e", sino la vocal equivalente a ella en frecuencia en el idioma español: la "a". Los resultados de este esfuerzo de más de siete años componen el libro que publicó Anagrama bajo el título El secuestro, en 1997. (...)"
Rafa — 03-09-2006 17:30:58
Gabi — 03-09-2006 19:10:30
Esteban — 03-09-2006 22:59:28
Gabi — 04-09-2006 09:56:38